Sigur rós (rosa de la victoria) es un grupo que viene a consolidar la corriente del post-rock, estilo nacido en los 50´s. Esta corriente músical destaca por darle otro enfoque a los instrumentos tradicionales del rock y por integrar recursos de la electroacústica. La guitarra ya no es sinónimo de acordes, arpegios y melodías definidas, sino que priman ahora los sonidos y texturas que se le puedan extraer. Se crean así ambientes muy distintivos del orígen de muchas bandas que comenzaron a cultivar este estilo. En Islandia no se distingue más que un infinito azúl en el mar, un cielo asinado de estrellas y constelaciones y la aurora boreal que danza sobre ellos. Todo esto es reconocible en sus composiciones.
Yo llamaría a esto "3 pasos para conocer a la Violetita".
Mucho tiempo escuché hablar de Violeta. Todos coincidían en algo: era magnífica en todo sentido. Pasó mi infancia y parte de mi juventud sin saber el por qué de esas afirmaciones y alabanzas, hasta que un día, me puse a escucharla con detención, obviando un poco el timbre de su voz que me era muy molesto en ese entonces. Descubrí que le cantaba al amor... gran cosa, ¿no? También descubrí canto de profundo dolor... como ya había oído muchos. Primera conclusión: no me convence esta Violetita, deben ser muy chantas los que la alaban tanto.
No pasó mucho y supe de su labor como recopiladora. Por ahí me anduvo llamando un poco más la atención. Su timbre de voz, a esas alturas, ya no era impedimento para ir comenzando a descubrir la grandeza que poseía. Por otra parte, ya había salido de la burbuja metalera en la que estaba inmerso. Estaba más abierto a la música que no conocía. Segunda conclusión: parece que me equivoqué con la Violetita.
Fue así como comencé a escucharla en profundidad. Traté de ir más allá de Gracias a la Vida y La Exiliada del Sur, buscándole la escencia. Y es que hay que buscársela. Al ciudadano común, invadido de externos musicales vanales, nos cuesta un poco más. No así al que tiene una formación musical previa, de muchos años, familiar y/o de la infancia. En fin, comencé esta búsqueda y me fui encontrando con gratas sorpresas a medida que avanzaba. Primero fueron sus melodías. Algo me decía que eran tanto mías como de ella. Como si hubiera hurgado en mis entrañas para traerlas a la vida. A esto se sumaron sus letras. En cada palabra, verso y décima estaba la tierra inscrita en ellas. Pero no tierra de cualquier parte, sino que tierra chilena, del campo, del sur y del norte. Canto de libertad achilenada, justicia chilena y dolor por Chile. En seguida, se agregaron a esta serie de sorpresas sus composiciones para guitarra. Sus anti-cuecas eran lo más fidedigno que había encontrado hasta ese entonces en obras para guitarra sola. ¡Si era Nicanor mismo Guitarreando! Finalmente, leí Violeta se fue a los cielos, relatos de Ángel Parra, su hijo, sobre la vida de su madre, una serie de recuerdos de su infancia junto a ella. Solo así pude descubrir a la Violeta de la que tanto hablaban. La que no se nutría con comida, sino con el regocijo del alma de quien la escuchaba cantar o veía hacer una arpillera. Como los budistas. Esa Violeta que sufrió inmensamente a causa de que nadie pudo ir jamás a la par con su ritmo. Soledad. La que no se enfermaba con nada. La que cuidó de sus 9 hermanos junto a su madre. Violeta de roble, fuerte, valiente. La que, muchas veces, no supieron reconocer. Se reían falsos cantores de su trabajo y voz. Violeta sensata. Supo dar un paso al costado y volver a sus raíces, cuando el canto español le atrajo, pero descubrió que no tenía pito que tocar. Violeta embajadora. Llevó nuestras raíces al Louvre. De infinito amor a los mapuches, celebrando en guillatún. Autodidacta, hacía de todo y todo lo hacía bien. Me quedo corto, lo sé. Finalmente, puedo decir: "chitah que es grande la Violetita".
Hay un famoso documental que se llama Viola Chilensis y usted lo puede ver acá.
Desde hace mucho que sigo la trayectoria de Mecánica Popular, banda que ha hecho renacer el Rock de nuestro chilito lindo. Estos chicos vinieron a llenar ese espacio que dejaban grupos que gozaron (y gozan) de mucha fama y seguidores, pero que a muchos no nos convencían.
Para los que escuchábamos a Chancho en Piedra, Lucybell, Jorge González y Los Bunkers (por nombrar algunos) y quedábamos con un leve (o no tan leve) "gustito a poco", con la sensación de que algo faltaba, llegaron los Mecánica Popular, con letras potentes, llenas de poesía y honestas.
La carrera de Mecánica fue, casi siempre, ascendente, llegando a sacar un video clip para su exitoso single Las Meninas.
Hoy en día, Mecánica sigue su camino y apoya la aventura en solitario de su vocalista Manuel García, quien ha sido reconocido y alabado por su disco Pánico, una joyita.
Gato, de Mecánica Popular, en vivo en Antofagasta.
Ella hizo otro circulo y ganó dibujado sin ningún temblor y el trazo final con que venció cruza lentamente mi ilusión.
Me hace una sonrisa y nada más luego vuelve a ser como el metal, a veces le gano y es peor juega sin pensar en el reloj.
El cuaderno se nos va a acabar cuando lo compré juré estudiar, pero pasa otro siglo más de dejar que ganes, de callar.
Jugando al gato tú me vas a encerrar en círculos perfectos que me hacen girar, jugando al gato nunca me vas a dejar hablar de amor es algo que me sale mal.
El cuaderno se nos va a acabar, cuando lo compré juré estudiar, pero pasa otro siglo más de dejar que ganes, de callar.
Siempre eliges círculo y yo cruz es como un emblema que usas tú: tu rabia encerrando mi actitud, siempre eliges círculo y yo cruz. Siempre eliges círculo y yo cruz siempre eliges círculo y yo cruz.
Bonus Track - Las meninas (video clip)
Los aullidos de los lobos de tu alma espantan las palomas de la mía. Se detienen en el filo de la luna y sus sombras son dos pétalos que sangran, aún sangran, - así están las cosas -
Tú copiabas Las Meninas cuando niña y Velázquez pecaba de perfecto, yo temblaba en la belleza del intento todavía tiemblo,todavía.. tiemblo.
Mañana sacaré pasajes pero no sé adonde Mañana sacaré pasajes pero no sé adónde Mañana sacaré pasajes pero no sé adónde,adónde.
En mi habitación la silla de visitas apuntando hacia la puerta se marchita, porque en vano las goteras son orquesta si no se aman los más pobres bajo ella. Yo en Santiago...
Mañana sacaré pasajes pero no sé adónde Mañana sacaré pasajes pero no sé adónde Mañana sacaré pasajes pero no sé adónde,adónde.
Por ahí por el 2004 se juntaron dos voces argentinas para rememorar Amelia, una de las más bellas canciones de Joni Mitchell.
¿Y quién fue Joni Mitchell?
Una cantante y artista plástica canadiense que destacó por dos cosas en particular. En primer lugar, integró de manera increíble elementos del pop y el jazz, siendo una de las pioneras en el acto. Por otra parte, incursionó con un número increíble de afinaciones para la guitarra.
Se hizo famosa por diversos covers que muchos artistas populares de su época hicieron de sus canciones. Muchos artistas siguen interpretando sus canciones, como Travis y Björk entre otros.
Para saber más de esta gran artista visite acá, hay mucha información sobre ella y sus afinaciones.
Amelia entonces, de Joni Mitchell, en las voces de Roxana Amed y Pedro Aznar (autor de la traducción además).
Cruzando el desierto ardiente seis aviones vi pasar dejando seis estelas por sobre el pedregal un hexagrama escrito en los cielos las cuerdas en mi diapasón Amelia, una falsa alarma más.
Los jets y su zumbido que adormece la atención alteran tiempo y estaciones con su triste canción y así la vida se torna un álbum fetiche de postal Amelia, es una falsa alarma más.
La gente te cuenta adónde fue te dice adónde ir pero hasta que vayas ahí nunca podrás saber donde unos hallan un edén otros siembran dolor Amelia, eso es una falsa alarma más.
Quisiera que esté a mi lado hoy cómo he de obedecer su voluntad de ya nunca volverme a ver así es que escondo este dolor y el camino se volvió obsesión te digo, Amelia, fue una falsa alarma más.
Fantasma de aeroplanos el cielo la devoró o el ancho mar igual que yo quería volar como Ícaro ascendiendo en bellos brazos que no lo sostendrán Amelia, era una falsa alarma más.
Creo que nunca amé de verdad me temo que es así siempre entre nubes en lo alto de mi helado confín y viendo todo desde allá arriba en sus brazos me fui a estrellar Amelia, apenas una falsa alarma más.
Paré en el hotel "Los Cactus" a enjuagar la soledad y me dormí en la almohada de mi vagabundear soñé con siete cuarenta y sietes sobre campos sin alambrar sueños, Amelia, sueños y una falsa alarma más.
Lo que más me gusta del Festival de Viña es la competencia folclórica. La internacional también, pero no tanto como la primera. Cada año, en particular, destaca una canción. Una vez fue Alexis Venegas con "Tus Ojos", el festival pasado (2007) fue María Mulata con "Me Duele el Alma" y, en el 2006 fue el turno de Elizabeth Morris con "Canción de Agua y Viento".
Suele suceder que aquellos que destacan, naturalmente, ganen la competencia. Al parecer los jueces hacen la pega, pese a que su extrema farandulización haga pensar lo contrario.
Dirige la orquesta el maestro Horacio Saavedra...
Voy caminando en soledad por un sendero ya olvidado buscando huellas de otra edad signos eternos enterrados
Sobre las alas de un picaflor vuelo cantándole a los vientos gotita de agua es mi corazón viaja en el río de los tiempos para pedirle una canción a la vertiente del sereno
Traigo en ofrenda quínoa y maíz rayos de plata en luna nueva un manto rojo que yo tejí y hojas sagradas de la tierra para pedirle una canción a la vetiente del sereno
Bajo la noche , en la oscuridad oigo tu canto azul manantial brotan susurros hasta mi voz late conmigo tu corazón
Vuelve la luz y el amanecer pinta de verde mi silencio otro paisaje llevo en la piel y una canción de agua y viento
Para los que hemos ido al sur de Chile, las ganas de volver se nos quedan siempre impregnadas. Pues bien, acá un pequeño sereto para hacerlo cada vez que queramos. Basta con poner "play" a cualquier tema de Bordemar. Esta agrupación rescata la música tradicional de las regiones del sur chileno utilizando instrumentos doctos (viola, celo, guitarra, violín, flauta y piano) e interpretando las composiciones de Jaime Barria y algunos temas tradicionales.
¿Cómo olvidar el tema utilizado en la teleserie La Fiera o el característico de Tierra Adentro? Son composiciones que, sin duda, pasarán a formar parte de lo más propio de nuestro folclore. Composiciones todas que nos transportan miles de kilómetros hasta el sur de Chile y del mundo.
El otro día, en youtube, buscaba algún video (obviamente) de Tonada por Despedida, un tema muy bonito de Juan Antonio Sánchez, un guitarrista chileno. Lo que encontré no fue precisamene esta tonadilla, sino otra que me cautivó completamente. La Cueca Triste entonces, de Alejandro Peralta Beher en "Otra Cosa es con Guitarra", de UCV Televisión.
Para no quedarse con las ganas, en el sitio de J. A. Sánchez se puede obtener un extracto de Tonada Por Despedida, porque en youtube, naca la pirinaca.